El hecho de permitir que mi rutina me consuma me ha impedido disfrutar de uno de los placeres estéticos más bellos que pueda existir: una buena obra de teatro.
Para engrosar mi infortunio, mi horario de clases se empalmó con una pequeña puesta en escena dentro de mi escuela.
Al término de una extendida clase de Entrevista, mis botas y mi deseo me condujeron hasta el Auditorio José Vasconcelos del plantel.
Mi emoción comenzaba a apagarse al ver el aforo lleno y tener que contemplarla desde afuera gracias al peso de esas dos palabritas impresas en una hoja blanca en la puerta de vidrio del inmueble: "Cupo Limitado"
De inmediato intenté culpar a mi mala suerte; segundos después entré en mí y una voz interna me retó a desafiar las barreras físicas que se me imponían para disfrutar de la obra.
"La otra cara de Don Juan", se leía en un cartel a las afueras del "elefante blanco" de la FES Aragón.
Me llevé una grata sorpresa al notar que el escenario se montó estratégicamente en el vestíbulo que conduce al escenario principal. El publicó asistente fue ubicado en los escalones y en sillas circundantes.
La apreciación que tuve del guión fue mínima y me perdí de todo entendimiento de la trama y la narrativa pero hubo algo que llamó poderosamente mi atención: el placer estético-espiritual del teatro.
Esta comedia fue interpretada por jóvenes de entre 20 y 25 años aproximadamente. Aún estando afuera del aforo mi mente y mi corazón absorbían el enorme amor y entusiasmo que los muchachos imprimían en su actuación. La pasión y fulgor que los lleva a un clímax de vínculación con el público que capta toda esta energía.
Al final me quedé con toda esta vibra que volvió a inquietar a mi corazón y a mi mente; se reavivó un antiguo deseo de meterme a la piel del camaleón histriónico y ser mil veces; fundirse en un millón de perfiles. Ser más de uno. Abrazar mi existencia complaciéndola con una bella expresión de mi espíritu. La cumbre propia de la unidad ontológica.
Me motivo, palpité más que de costumbre. Lo haré
Te hubieras extendido mas En otras ocasiones haz provocado mas sensaciones con tus palabras, esta ocasion lo ameritaba
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