miércoles, 30 de noviembre de 2011

Espíritu de contrastes


Espíritu de contrastes
Pequeña retrospectiva de Arturo J. Flores
-“Soy hedonista”-
Una helada mañana de noviembre parece ser el escenario perfecto. La tenue luz del sol pre invernal filtrada por las grisáceas nubes provoca una leve molestia a la vista. El calor no permea los cuerpos ni aunque estemos tan cerca del mediodía.
El sonido provocado por pasos apresurados pero, a la vez tranquilos, rompe con el abstracto panorama de la calle Querétaro al norte de la Colonia Roma. Sí, justamente en el miocardio del país, la Ciudad de México.


Arturo J. Flores, conocido bajo el pseudónimo de Arthur Allan Gore “en homenaje al escritor norteamericano Edgar Allan Poe” como nos explica, de escasos 33 años de edad, de apariencia juvenil y desenfadada, arriba al Centro Cultural Woody Allen. Su objetivo, la rutina sabatina: impartir un taller de periodismo especializado en rock dentro de estas instalaciones.
Entra al recinto que se percibe espectacularmente frío y antiguo; característica en común de la mayoría de los edificios de esta zona de la ciudad. Un grupo de hombres se encuentra en la recepción y dos habitaciones laterales resaltan: un salón ocupado por una manada de sillas plegables donde se imparten los cursos. En la otra sala predomina un ambiente fascinante: un mueble que desborda películas y diversos tomos literarios (periódicos, revistas y libros), pósters de películas, hasta recortes de la revista Playboy adornando las paredes, publicación en la cual Arturo se desempeña actualmente como jefe de redacción.
Con una actitud por demás apacible, toma asiento en su silla dentro del aula donde suele recibir a sus alumnos para abrirnos su mente y su alma en sincronía.
Adolescencia Infinita
El joven Flores se ve envuelto en un par de caprichos del destino: su apasionamiento ilimitado por el periodismo lo lleva a graduarse como comunicólogo en la Universidad Nacional Autónoma de México, especializándose en prensa escrita (“escribir es lo que más disfruto”); sin embargo, esto lo llevó a trabajar a una edad temprana, entre los 19 y 20 años. Y precisamente al llegar a los veinte octubres un acontecimiento marcaría su vida para siempre: el nacimiento de su primera hija.
Toda esta carga de responsabilidades lo obligaron a madurar, a convertirse en una persona adulta; sin embargo, Allan Gore se halla atrapado en un par de desgastados tenis “Vans” con el estampado de una calavera en cada uno, unos jeans de mezclilla y una playera con motivos de la película “Inception”. “No he dejado esa etapa de la adolescencia, sigo siendo un chavo” declaró, para después añadir que esta situación le acarrea problemas con personas que no aceptan el síndrome de “Peter Pan”, así como sus amistades, en su mayoría, veinteañeras.
Estos factores se ven reflejados en su vida actual debido a su personalidad introvertida y temerosa en sus mozos años del acné; “ahora quisiera detener el tiempo aunque tampoco es nada sano”, su vocación periodística le ayudó a quebrar esa barrera de timidez que lo caracterizaba en la adolescencia.
De reportero de espectáculos a “Conejo Alfa”
Devoto seguidor del periodismo manufacturado en Estados Unidos. Periodista en constante ascenso. Ha bordado su firma en las páginas de periódicos como el “Esto”, “Récord”, revistas como “In Touch”, “Rock Stage” y la juvenilmente famosa “La Mosca”. Su espíritu pueril nos cuenta que en cada uno de estos lugares de trabajo ha disfrutado mucho la convivencia y el propio desarrollo de su don, pero en Playboy (“si fuera un animal sería un conejo”) se encuentra más que satisfecho de realizar un periodismo “Gonzo” y “reportear la alta sociedad desde dentro, como lo hacía Luis Spota” al pisar los hoteles más lujosos del mundo.
Un reto al que se enfrentó como consecuencia de empezar en este oficio a una edad tan temprana fue entrevistar a personas que le triplicaban la edad y no tomaban en serio a su interlocutor de aspecto “grungero” con unos jeans terriblemente rotos y mirada fresca.
Las musas de Arturo
Su padre fungió como su guía (“Mi padre es un devorador de libros”). Su madre falleció hace cuatro años. Existe una sospecha familiar en torno a que su abuelo materno ejerció la profesión del cine junto a Gustavo Alatriste y conoció a Luis Buñuel, afamado director español. “La leyenda más chida que tengo sobre mi abuelo es que trabajó algo de la escenografía para la película Dunas de David Lynch. Yo la tengo y no la he visto”
Su familia no representó obstáculo para cumplir sus metas, (“si quieres ser periodista de rock, sé periodista de rock”) y desde sus años de preparatoria sabía que esta sería su vocación, creando publicaciones colectivamente con sus amigos.
Mujeres, literatura, escritura, el vino, las experiencias que le otorgan la buena música y el impulso a la escena underground de nuestro país se aglomeran en su alma para teñirla de un hedonismo que no cabe en su pecho ni en sus ojos; el rebote contextual de esa mañana fue que jamás intentó levantar el rostro apiñonado y fresco (aunque con las heridas rituales de un viernes por la  noche) escudado bajo un par de gafas con aumento.
Un ser enigmático, apasionado por la vida, una persona más que intenta cambiar al mundo con pequeñas acciones (a pesar de encontrarse decepcionado de la actualidad social en México), un sujeto que convive e instruye a sus pupilos cada sábado y lo hace con una suavidad pasmosa. Ese es Arturo J. Flores, que trama con seguir en este oficio durante un largo rato, aconsejando a las futuras generaciones de periodistas en disfrutar de la profesión que no te da mucha plata, pero te regala mil experiencias y satisfacción personal.
No sé ustedes queridos colegas, pero yo si me embarcaré a esta aventura.

Si deseas conocer aun más de este joven periodista da click aquí para leer y seguir su blog. También es un usuario interesante en twitter. Síguelo dando click acá.
Que tengan un excelente fin de semana amigos

domingo, 27 de noviembre de 2011

Frío de tí

El ambiente esta enrarecido esta mañana....
No entiendo por qué todas esas miradas se clavan como cuchillas afiladas en mi espalda
Bah! Sólo es la suma de su dolor y la oscuridad que brota de sus almas
Hombres necios y débiles que solo pierden tiempo al venir a vertir sus lágrimas de sangre en este suelo bendito
Bendito por el simple hacho de estar en contacto contigo...
Es una experiencia tan agradable venir cada ocaso a tu lado y admirar el derrocamiento del sol
Mi corazón vomita su felicidad al empaparse de tantos recuerdos azules al platicar contigo
Es celestial reír a tu lado, mientras vigilamos los cadáveres de cinco botellas Jack Daniel's a nuestros pies
El alcohol siempre me ha dolido
Me da rabia estar en ese estado
Se acaba el amor y los cariños hacia tí
Mis arterias se dilatan sincronizadamente con mis pupilas
El cielo se vuelve un violento vórtice de aire y agua
La furia de los rayos no se hace esperar... latiguean ferozmente la piel de la superficie
Hay una especie de maremoto dentro de mi cabeza... armonizado por una dolorosa sinfonía de bajo
Regreso al auto para sacar mi último cartucho etílico: una vieja botella de vino. En la otra mano, la vieja guitarra
La lluvia ha cesado momentáneamente, pero duele que no estés aquí
Todo huele a humedad y a frivolidad nocturna
No te vayas todavía, escucha mi canción
Al terminar clavaré un beso en tu lápida
Regaré tus flores con miel
Y me marcharé de regresó a mi humillante realidad...
Sólo fuiste un mal sueño
Sólo te acomodaste en mi mente
Y si tengo frío de tí
Es porque nunca te tuve
Fertiliza la tierra...
Consúmete en la eternidad
Descansa para siempre...







martes, 15 de noviembre de 2011

Conformista

Me basta con tener un poco de tí

Me basta con ser el recipiente de tus quejas cotidianas

Me basta con ser tu cofidente

Me basta con una sonrisa tuya

Me basta saber que estás bien

Me basta con saber cómo amaneciste, cómo estuvo tu día

Me basta con acariciar tu cabello durante 2 minutos diariamente

Me basta una mirada tuya

Me bastan sólo 2 palabras provenientes de tí para hacerme sonreír

Me basta con los debates

Me  basta saber que somos iguales y a la vez tan distitntos

Me basta con verte plena y feliz

Me bastaría que en un futuro sólo recordaras mi nombre seguido de un humilde ¿Hola, cómo estás?

Me basta con dormir 6 horas, sé que de todas maneras ahí te encontraré

Y no quiero expresar conformismo mediante esta confección escrita...

Simplemente quise externar mi satisfacción actual...

Que es tu propia plenitud!

Me basta con expresártelo...

domingo, 30 de octubre de 2011

Crónicas del Camaleón

El hecho de permitir que mi rutina me consuma me ha impedido disfrutar de uno de los placeres estéticos más bellos que pueda existir: una buena obra de teatro.
Para engrosar mi infortunio, mi horario de clases se empalmó con una pequeña puesta en escena dentro de mi escuela. 
Al término de una extendida clase de Entrevista, mis botas y mi deseo me condujeron hasta el Auditorio José Vasconcelos del plantel.
Mi emoción comenzaba a apagarse al ver el aforo lleno y tener que contemplarla desde afuera gracias al peso de esas dos palabritas impresas en una hoja blanca en la puerta de vidrio del inmueble: "Cupo Limitado"
De inmediato intenté culpar a mi mala suerte; segundos después entré en mí y una voz interna me retó a desafiar las barreras físicas que se me imponían para disfrutar de la obra.
"La otra cara de Don Juan", se leía en un cartel a las afueras del "elefante blanco" de la FES Aragón.
Me llevé una grata sorpresa al notar que el escenario se montó estratégicamente en el vestíbulo que conduce al escenario principal. El publicó asistente fue ubicado en los escalones y en sillas circundantes.
La apreciación que tuve del guión fue mínima y me perdí de todo entendimiento de la trama y la narrativa pero hubo algo que llamó poderosamente mi atención: el placer estético-espiritual del teatro.
Esta comedia fue interpretada por jóvenes de entre 20 y 25 años aproximadamente. Aún estando afuera del aforo mi mente y mi corazón absorbían el enorme amor y entusiasmo que los muchachos imprimían en su actuación. La pasión y fulgor que los lleva a un clímax de vínculación con el público que capta toda esta energía.
Al final me quedé con toda esta vibra que volvió a inquietar a mi corazón y a mi mente; se reavivó un antiguo deseo de meterme a la piel del camaleón histriónico y ser mil veces; fundirse en un millón de perfiles. Ser más de uno. Abrazar mi existencia complaciéndola con una bella expresión de mi espíritu. La cumbre propia de la unidad ontológica.
Me motivo, palpité más que de costumbre. Lo haré

martes, 18 de octubre de 2011

Lunes de fetiche

Escribo esto solo porque mi espíritu (o mi deseo animal) así me lo ordena.
Mediodía de lunes. El calor era abrumador y golpeaba ferozmente el dorso del enorme gusano anaranjado llamado por los mortales "Metro".
Mi rumbo no era el habitual, me dirigía al Palacio de los Deportes para comprar boletos de un concierto al que asistiré en noviembre. 

Me bebiá con suma desesperación cada una de las frases que mis ojos sintetizaban de "Inmanencia Viral", un compendio de ensayos que explican los síntomas de la posmodernidad en todos los niveles sociales y comunicacionales. 

En una fracción de segundo, conseguí ser interrumpido por el arribo a la estación Plaza Aragón de la línea "B" del Metro. Ahí estaba, como si las puertas del cielo (más bien del infierno) hubiesen abierto sus fauces. Una figura de casi 1.70 metros de estatura, ornamentada con una piel tersa y blanca; cabellos dulcemente acomodados mas no rígidos, reflejando un incadescente brillo castaño. Un par de lentes que implicaban inocencia siendo ironizados por unos suculentos labios que invitaban a cualquier desgraciado a pecar. Una de estas dos porciones carnosas (la inferior, para ser más precisos) era atravesada salvajemente por un adorno metálico (piercing).
Esta oda a la locura, para finalizar mi descripción, esta deliciosamente envuelta en un uniforme de secundaria. 
¿13? 14 años quizás. Algo se reventó dentro de mí. Las palabras se disiparon de cada una de las páginas del libro (o de mi mente, probablemente). Su figura parecía estar magnetizada y mis ojos se volvieron metálicos.
Sin un escape factible, mi mirada comenzó a consumir aquella dulce y tierna humanidad, centímetro por centímetro, célula por célula.
Cuando me hallaba absorto en un universo de fantasías, ese par de ojos colapsaron mi mirar. Fue una eternidad, una hibridación estética, un acontecimiento.
Estaba bajo algún efecto hipnótico gracias a aquel aro de metal que castigaba ese suculento labio inferior. ¿Desde cuándo comenzó a hacer un calor tan infernal en otoño?
La odisea terminó. El invertebrado somático arriba al averno del cual se escapó este ángel. Con la mirada se despide de mi mente. Desciende. Absorto en un éxtasis visual regreso a mí. Recuerdo mi nombre instantáneamente. Un ejército de hormigas se establecen en las hojas de papel del pequeño y desgastado libro para volver a formar las palabras que huyeron hace ya un rato.
¿Pecar? Sí. Es imperamento para saciar el voraz apetito del alma.


jueves, 13 de octubre de 2011

Frost/Nixon

Richard Milhous Nixon se ganó un lugar en la infamia de la historia de la política estadounidense al verse involucrado en el escándalo del "Watergate" siendo presidente de dicha nación. El desagravio que sus acciones provocaron a la moral de la sociedad norteamericana lo llevó a convertirse en el único presidente de la nación más poderosa del mundo a dimitir de su cargo.
Una fría mañana de agosto se marchó del Capitolio, pero ¿Qué seguía? ¿Quién repararía la confianza del pueblo anglosajón con respecto a sus políticos?
Es cuando David Frost, un afamado conductor británico que radica en Australia, siente la necesidad de conseguir declaraciones por parte de Nixon donde aceptara su implicación en Watergate, así como su disculpa con la sociedad -prácticamente- global, que le  acusaba.
Esto es un poco del contexto de donde se desenvuelve la trama de este filme dirigido por Ron Howard, el cual, le valió varias nominaciones al premio de la academia. 
La película es como una gigante telaraña, te atrapa desde los primeros segundos donde se contextualiza al individuo para luego dar paso a la historia.
Para las personas que ignoren la historia de este escándalo político no les será difícil apreciar el gran trabajo de adaptación en esta cinta.
Lo que disfruté enormemente de esta película fue el duelo actoral entre Frank Langella (que interpretó al ex-presidente Richard Nixon) y Michael Sheen (en el papel de Frost). Era todo un espectáculo bélico cada entrevista: durante ésta, antes de ésta y después de ésta.
Con un contrato de por medio (cerrado con una fuerte suma de dinero) ambos buscan equipos de trabajo para esta entrevista que cambiaría el rumbo del periodismo en el mundo y su intervención en la política; así como su labor social de representar al pueblo y pedir cuentas a las personas en las que confiamos el rumbo de nuestra nación.
Los bloqueos y la preparación de Nixon para la entrevista resultó abismal, fantástica, es un tipo muy inteligente. Sin embargo, Frost logra interpretar a su favor la estrategia del antiguo mandatario y en la última entrevista consigue su objetivo cumbre: Nixon acepto su participación en "Watergate" y pide disculpas a la nación estadounidense.
Gran trabajo cinematográfico que no puedes perderte y disfrutar, y más particularmente, si te dedicas (o en un futuro te dedicarás) a la comunicación y al periodismo.

martes, 11 de octubre de 2011

Cesare is in da house!!!!!

Bien bien!! Es maravilloso estar de vuelta! Es una experiencia suprema. Me pregunto si a tí no te ha pasado: hacer algo de lo que siempre gustaste y por azares del destino (o de tiempo) dejaste de realizar ese "algo" que acariciaba tu espíritu provocándole un suave y fino placer subjetivo.
Pues dejenme contarles que a Cesare le encanta escribir, aunque sea cualquier tipo de tontería, el objetivo es plasmar ese caudal de ideas y pensamientos que se alojan en mi mente.
Originalmente este blog fue creado para "uploadear" mis trabajos y tareas de mi curso de inglés anterior, pero como ya no llevo a cabo dicha acción, decidí volver a la redacción y confección de relatos, discursos, opiniones y/o críticas.
Sería fascinante que te volvieras mi cómplice en esta nueva expedición, que te envuelvas y te identifiques con Cesare y su placer por la escritura, ya que, desde mi humilde punto de vista, el conocimiento es la sangre del espíritu.
BIENVENIDOS!!!!!!!